Dependencia en las relaciones de pareja…

Las relaciones interpersonales son fundamentales en la vida de las personas, pero las relaciones de pareja tienen un lugar especial.

El afecto que nos proporciona la pareja es sin duda distinto al que nos proporcionan nuestros padres o amigos, de igual manera el apoyo que recibimos de la pareja es especial  y aunque valoramos la ayuda de nuestros padres, hermanos o amigos, sabemos que el acompañamiento que recibimos de nuestra  pareja es diferente y por lo tanto tiene un lugar especial.

En una relación de pareja no todo es miel sobre hojuelas, una relación se conforma de aspectos positivos y negativos. Los aspectos complicados o difíciles nos ayudan a movernos de nuestra zona de comfort para poder redefinir la relación y buscar acuerdos, crecer juntos co-contruyéndonos.

En este blog intentamos que puedas hacer un autoanálisis y reflexión de ti mismo como persona, ya es que la mayoría de personas que acuden a terapia por motivos de consulta relacionados a su pareja comparten algunas características: sienten desconfianza, miedo, incertidumbre, ansiedad de su relación y en ocasiones pueden expresar e identificar de donde vienen estos sentimientos pero en muchas otras ocasiones no lo saben.

La forma en la que vivimos nuestra relación de pareja está muy asociada con la forma en que nuestros seres queridos más cercanos se han vinculado con sus parejas, hemos aprendido de nuestros padres a amar y ellos lo han aprendido de sus padres, y sus padres de sus padres, que a la vez lo han aprendido a hacer de acuerdo con las normas y las reglas sociales que aprendemos desde niños, normas que nos dicen cómo los hombres y las mujeres debemos comportarnos, es por eso que desde pequeños aprendemos a como mostrarnos como hombres y como mujeres, dependiendo de nuestro sexo vamos estrechando y fortaleciendo lazos, primero con nuestra madre o con cualquiera que haya sido nuestro cuidador primario (nuestro padre, abuelos, tíos o tías, etcétera) y por si no lo sabías este lazo definirá el tipo de lazos que conformemos cuando seamos adultos. Déjame compartirte un poco más sobre este tema…

Nuestras relaciones de pareja adulta están definidas por los apegos que generamos de pequeños, si tuvimos unos cuidadores o figuras de amor que cubrieron nuestras necesidades proporcionándonos apoyo y protección en el momento en que lo requeríamos y nos daban espacio en el momento justo seguramente nos formamos como personas seguras, que confiamos en que aquellos a quienes queremos van a estar ahí en el momento en que los necesitemos, por lo que podemos sentirnos tranquilos y por eso nos distingue un apego seguro.

Por otro lado, podemos habernos formado como personas ansiosas debido a que nuestros cuidadores pudieron haber sido intermitentes al momento de cubrir nuestras necesidades, a veces estaban otras no,  o simplemente tardaban en acudir a nosotros, eso nos volvió ansiosos, no podíamos tener la certeza en qué momento si estarían esos cuidadores para cubrir nuestras necesidades, por lo que nos formamos un apego ansioso.

O bien, un tercer tipo es aquel que conformamos a partir de la desatención de esa figura de protección, que no acude a cubrir nuestras necesidades de amor y protección, ante lo cual desarrollamos un apego evitativo para protegerse a sí mismos y a su vez rechazan o evitan cualquier tipo de cercanía

e acuerdo con esto, conformaremos una imagen de nosotros mismos y una imagen del otro, y  por lo tanto crean ahora cuatro tipos de apego (Bartholomew & Horowitz, 1991):

  1. Apego seguro:se caracteriza por la valorización de las amistades íntimas, la capacidad de mantener relaciones cercanas sin pérdida de la autonomía, y la coherencia en el pensamiento para discutir aspectos vinculados a la relación.
  2. Rechazante:es caracterizado por una subestimación de la importancia de las relaciones cercanas, emocionalmente restringido, hay énfasis en la independencia y autoconfianza y una falta de claridad o credibilidad al abordar el tópico de las relaciones.
  3. Preocupado:es caracterizado por un sobre involucramiento en las relaciones que establece una dependencia con la aceptación de las personas para lograr sentirse bien, tendencia a idealizar a otra gente, incoherencia y exagerada emocionalidad al hablar de la relación.
  4. Miedoso:caracterizado por una evitación de las relaciones cercanas debido al miedo o rechazo, sentido de inseguridad personal y desconfianza de los otros.

Fuente: https://sepimex.wordpress.com/2018/11/ 

 

 

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