Cómo manejar los conflictos con mi adolescente..?

La adolescencia es sin duda, una etapa llena de cambios que no son fáciles para l@s adolescentes que la viven. Por consiguiente, también es un periodo difícil para los padres y madres, sobre todo cuando sus hij@s presentan comportamientos de rebeldía, en donde los conflictos se encuentran a la orden del día. ¿Qué puedes hacer ante esto?

Vivir con un adolescente es vivir en el cambio: cambios físicos que dan lugar a cambios emocionales, pues las hormonas, al mismo tiempo que transforman su cuerpo, alteran y cambian su estado emocional; saber esto, nos permite comprender por qué l@s adolescentes pasan de estar tranquil@s a ser groser@s e irrespetuos@s, o de hacer burlas a los demás a ser sumamente sensible ante los comentarios que se hagan de él o ella; podremos sentir entonces empatía y compasión por esos altibajos por los que está pasando.

De igual manera, vivir con un adolescente también es aprender a vivir con contradicciones. Tenemos que darnos cuenta que perciben y viven el mundo de una manera muy distinta, y que sus prioridades son diferentes a las nuestras. Es en ésta etapa en donde predomina la búsqueda de independencia y es aquí donde los conflictos pueden presentarse, sobre todo si ésta búsqueda se quiere lograr con insultos y frases negativas hacia el padre o la madre.

L@s adolescentes se sitúan en medio de la niñez y la adultez; es por eso que en un momento, casi parecen adult@s que “todo lo saben” y en otro vemos nuevamente que actúan como niñ@s, vulnerables e indefens@s. Es importante saber que ésta nueva capacidad de pensamiento, no es un reflejo de su desarrollo emocional.

A continuación se presentan algunos consejos para no caer ante situaciones provocadoras y evitar así conflictos con nuestr@s hij@s adolescentes:

  • No tomarlo personal. La mayor parte de las cosas que hace un adolescente no están dirigidas a nosotros. Cuando no tomamos su comportamiento de manera personal adquirimos una nueva perspectiva y podemos ser un poco más objetivos e imparciales.
  • Tener en cuenta que sólo es una etapa. La adolescencia es una etapa de transición, no se van a quedar por siempre así. Es muy probable que lo que aprendieron de niñ@s con respecto a educación y buenos modales, lo recuperen al tener suficiente madurez.
  • Pensar en que existe una solución. Todo en la vida tiene remedio. Cuando enfrentemos una situación con nuestr@ hij@ que nos esté causando molestia, pensemos en algo que nos haga sentir mejor. Por ejemplo, enfocar nuestra atención a algo agradable dentro de casa (un cuadro, un florero, un adorno), o recordar que hace unos años, cuando aún era niñ@, era diferente y que, por lo tanto, puede volver a cambiar. Esto puede devolvernos la esperanza y el optimismo.
  • Comprender sin dejar de poner límites. Validar sus sentimientos, o sea, aceptar lo que siente sin juzgarl@ ni criticarl@, pero hacerle saber que eso no le da el derecho de ser irresponsable, irrespetuos@ o de lastimar a alguien.
  • Darles amor incondicional. Es importante reafirmar a nuestros hij@s en esos momentos en los que se sienten insegur@s y repetirles frecuentemente “Para mi eres muy importante” “Te quiero mucho”, etc. Pudiera parecer que esto los hace sentir avergonzad@s o fastidiad@s, pero eso no quiere decir que no necesiten estas frases. Por fuera parecen fuertes, pero por dentro se sienten insegur@s y tambaleantes ante su nueva realidad. Asegurarles nuestro afecto les ofrece confianza y aliento.

Fuente: https://sepimex.wordpress.com/2015/03/

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