Cuidados Paliativos ¿Conoces qué son? ¿En qué puede ayudar un psicólogo?

La Organización Mundial de la Salud menciona que los Cuidados Paliativos (CP) tienen como propósito mejorar la calidad de vida del paciente y sus familiares mediante la evaluación temprana, el tratamiento del sufrimiento y la movilización de los recursos médicos, psicológicos, sociales y espirituales necesarios para favorecer el ajuste a la enfermedad.

Son muchas las enfermedades que en algún momento de su evolución requerirán de una atención con enfoque paliativo, tales como los padecimientos Oncológicos, enfermedades Cardiovasculares, Diabetes Mellitus, SIDA, Enfermedad Renal Crónica, Esclerosis Múltiple, Parkinson y Demencias entre otras. Dentro del modelo de atención de los CP es fundamental la atención de aquellas problemáticas psicológicas que se puedan presentar, tanto en el enfermo, como en las personas que le rodean (tales como depresión, ansiedad, estrés, etc.) con el único objetivo de mejorar la calidad de vida del paciente.

La labor del psicólogo en el contexto de cuidados paliativos se puede dirigir a tres grupos principales:

  • Pacientes: Un paciente que se encuentra en atención paliativa puede presentar una serie de problemáticas que hacen indispensable la atención por parte del Psicólogo Paliativista, entre las cuales se encuentran, por un lado, el déficit de información acerca del estadio de su padecimiento, pronostico y tratamientos que se pueden brindar para el control de sus síntomas físicos (como dolor, nauseas, debilidad, etc.). Por otro lado, la gran mayoría de los pacientes tienen preocupaciones acerca de sus cuidados y toma de medicamentos, tales como problemas para la toma correcta de los fármacos y cogniciones relacionadas a una posible adicción o efectos secundarios de los mismos (principalmente los opioides).

En tercer lugar, muchos pacientes han generado a lo largo de su padecimiento, y especialmente cuando se les informa de su terminalidad, una serie de cogniciones que les generan sentimientos de tristeza, ansiedad, culpa y soledad, así como un cambio significativo en su dinámica familiar, roles personales y relaciones sociales y familiares. Es importante recordar que la presencia de sintomatología ansiosa puede exacerbar la presencia de dolor debido a la hipervigilancia que se puede crear ante este síntoma.

Por lo tanto es importante que si estamos enfermos, o bien si es un familiar o amigo el que requiere ayuda busquemos a un especialista que nos acompañe, oriente y apoye en este proceso.

 

Fuente: https://sepimex.wordpress.com/2018/10/

 

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